|
La imagen original de la Virgen, que fue pintada al
temple por un autor desconocido, desapareció
por las múltiples intervenciones de la Cofradía,
que administraba y cuidaba el lugar. La imagen actual
es una reinterpretación de esa advocación
mariana. Nuestra Señora de los Ángeles,
patrona y protectora de las parturientas y de los enfermos,
fue consagrada en el siglo XVI por sus devotos, quienes
ofrecían plegarias y ofrendas en esta capilla,
hasta mediados del siglo XIX. Como un acto de devoción
y de agradecimiento, los devotos costearon la pintura
mural, que ha sido rescatada en la actualidad.
En el siglo XVIII, la capilla, que es el espacio más
antiguo del edificio, se convirtió en uno de
los lugares más populares de devoción,
lo que obligó a solicitar al Cabildo el permiso
para construir el arco que cruza la calle, para dar
mayor comodidad a los devotos ante la inclemencia del
clima. De esa manera se construyó El Arco de
la Reina, un referente arquitectónico de Quito
hasta nuestros días, ubicado en las calles García
Moreno y Rocafuerte. La sacristía y el coro complementaban
el uso de la capilla.
|