Una
de las construcciones municipales y patrimoniales más
importantes para los habitantes de la ciudad.
Ubicada en el histórico barrio de El Placer, sobre
los primeros tanques de recolección y purificación
de agua de la ciudad (1913), se erige Yaku, Parque-Museo del
Agua, una edificación de 2 365 m2 de construcción,
emplazada en 3187 m2 de terreno.
La
idea surge inicialmente como una recomendación del
proyecto Laderas del Pichincha y de la Corporación
de Salud Ambiental "Vida para Quito", en coordinación
con la Municipalidad del Distrito Metropolitano de Quito,
para la concienciación ciudadana sobre la necesidad
de preservar las quebradas del Pichincha y de mejorar la calidad
de vida en la ciudad.
Paralelamente,
se determina la necesidad de conservar la antigua planta de
El Placer como un lugar histórico, y realizar allí
un proyecto integral que contribuya al conocimiento, sensibilización
y valoración del agua como elemento vital, estratégico
y patrimonial.
En diciembre
del 2003, se suscribe un convenio de Cooperación Interinstitucional
entre el Municipio del Distrito Metropolitano de Quito, la
Empresa Metropolitana de Alcantarillado y Agua Potable, la
Corporación Vida para Quito y el Fondo de Salvamento
del Patrimonio Cultural. La Corporación Vida para Quito
se encarga de contratar y llevar a cabo el proceso de construcción
en lo que a obra civil se refiere, iniciando los trabajos
el 2 de abril del 2004. Finalmente, el 23 de septiembre de
ese año, se encarga al MUSEO DE LA CUIDAD la elaboración
de la propuesta museológica que dé cuenta de
los contenidos conceptuales, la propuesta pedagógica
y el planteamiento museográfico a fin de poner en funcionamiento
el Proyecto Cultural denominado YAKU, PARQUE-MUSEO DEL AGUA.
El objetivo
de Yaku es contribuir a la conformación de una ciudadanía
comprometida con su patrimonio a través de la producción
de escenarios y exhibiciones, conocimientos e información,
y programas educativos sobre el tema central del agua, como
uno de los patrimonios naturales y culturales más importantes
de la ciudad, del país y del mundo.
Yaku, con
un diseño contemporáneo, se construye principalmente
en acero y vidrio, para conservar la lógica natural y
social del paisaje urbano de Quito. "Teníamos que
pensar en una estructura transparente, porque estábamos
colocando una edificación muy grande en un sitio especial
y con una percepción muy significativa. No queríamos
interrumpir la perspectiva que tenía la montaña
misma y su valor para la ciudad", expresó el arquitecto
Guido Díaz, proyectista de la obra civil.
Un hecho
importante de resaltar es que toda la edificación fue
concebida y elaborada con tecnología local: "A
pesar de la poca experiencia de manejo de este tipo material
en el país, los resultados fueron excelentes",
apuntó Díaz.
EL
PLACER
Este
barrio, asentado en las laderas del Volcán Pichincha,
constituye uno de los espacios más tradicionales
y simbólicos en la historia de nuestra ciudad.
Su ubicación lo convierte en un sitio estratégico
de observación y contemplación. En el
pasado, sus fuentes de agua posibilitaron una profunda
conexión simbólica y espiritual con la
naturaleza y la actividad social.
La
tradición oral nos cuenta que en este sector
se ubicaban baños
ceremoniales
y de purificación del Inca Atahualpa (cerca de
La Chorrera, cascada natural ubicada en el Pichincha).
Algunas versiones sostienen que al lugar se lo conocía
como 'las casas del Placer del Inca', de donde se habría
conservado la nominación.
En
1913 se instalaron allí los primeros tanques
de recolección y purificación de agua,
que proveyeron del elemento a la antigua ciudad; aún
hoy este es el lugar desde el cual reciben el líquido
vital una parte del Centro Histórico y de la
zona sur de la ciudad. Estos tanques se constituyen
actualmente en el museo de sitio de Yaku.
Más
tarde, con la instalación de la nueva Planta
de Tratamiento de la Municipalidad, en 1957, las familias
quiteñas se dirigían a este sector para
conocerla, y subir de paseo a La Chorrera, (excelente
sector para disfrutar de la vegetación propia
de las laderas y del bosque andino que acogía
diversidad de aves, insectos y animales silvestres)
costumbre que perduró hasta mediados de los años
80.
Desde
El Placer se puede recuperar la visión de la
ocupación territorial de cientos de años,
realizada en torno al agua, así como la visión
a futuro que dependerá de la conciencia y el
valor que la ciudadanía dé a este recurso
vital y finito.
YAKU,
UN PARQUE MUSEO INTERACTIVO SOBRE EL PATRIMONIO AGUA
Yaku,
que en kichua significa "agua", es un espacio interactivo
que propicia la educación ciudadana y la apropiación
del patrimonio agua, como legado colectivo y estratégico,
a través del encuentro intercultural, el aprendizaje,
la reflexión y la interpretación.
EL AGUA COMO PATRIMONIO
E
timológicamente
el patrimonio es una herencia que, al tener un valor significativo
para una persona, comunidad, nación o planeta,
se convierte en un legado entre generaciones.
Yaku,
Parque-Museo, entiende el patrimonio como el conjunto de conocimientos,
prácticas, valores, bienes materiales, riquezas naturales
creencias y relaciones sociales, que genera, posee y valora
una sociedad, y que la diferencia de otras. Este universo
cultural se constituye en el sustento material y espiritual
de las futuras generaciones, lo que supone derechos pero,
a la vez, responsabilidades y obligaciones para su conservación
y acrecentamiento.
Así,
los patrimonios naturaleza y cultura constituyen los recursos
estratégicos de una sociedad. Este hecho plantea la
reflexión sobre la problemática del patrimonio
agua, como recurso vital y finito, así como su preservación
y uso responsable.
El agua
constituye el más importante bien colectivo y patrimonial
porque es determinante en la existencia de todos los organismos;
quitar el agua, es quitar la vida. Desde la antigüedad,
el agua era un elemento que no podía ser apropiado
individualmente; para su uso, el colectivo concedía
un derecho.
El patrimonio
sólo puede sobrevivir si es valorado y apropiado socialmente
por sus herederos, propietarios, usuarios y portadores, lo
que implica la renovación y replanteamiento del pensamiento
sobre el agua, a partir las ciencias y las prácticas
sociales, desde las demandas de los actores sociales sobre
su derecho al agua y desde su responsabilidad en el uso y
manejo del elemento.
En realidad,
los patrimonios de una sociedad no son una herencia de padres
a hijos, más bien son el legado que los padres toman
prestado de sus hijos.
MUSEO
INTERACTIVO
Yaku
es un museo interactivo, cuyas propuestas académicas
y museográfico-pedagógicas parten de las
expectativas e intereses ciudadanos, facilitando al
visitante la construcción de su propio conocimiento,
a partir del contacto directo con las exhibiciones,
espacios y salas en diálogo con el otro.
Yaku
también dirige sus esfuerzos para facilitar el
disfrute, esparcimiento, placer, descanso, gozo estético
y deleite con el entorno natural y territorial, siempre
ligados al agua.
EL
PROYECTO
Sus espacios
presentan actividades lúdicas, de conocimiento científico,
histórico y tecnológico relacionadas con el
líquido vital.
El presente
proyecto cultural es el resultado de un equipo interdisciplinario
de investigadores, museólogos, ambientalistas, planificadores,
diseñadores, constructores y estrategas que, por más
de un año, han trabajado para hacer realidad este sueño.
El
guión museológico ordena la labor de Yaku en función
de los siguientes ejes temáticos, de los que se desprenden
los contenidos, los espacios y las actividades:
AGUA
VIVA:
trata sobre la composición química del elemento
agua que explica su comportamiento en determinadas circunstancias
(estructura molecular, características físico-químicas
y estados físicos), así como su determinación
en la vida del planeta.
AGUA
QUE CREA:
es un acercamiento y reflexión sobre la importancia
biológica del agua como originaria de la vida y sus
fuentes
y efectos sobre la biodiversidad y ecosistemas (ciclo del agua,
agua en el planeta y en el Ecuador: calidad, cantidad, fuentes,
ecosistemas, problemática).
NUESTRA
AGUA:
plantea la relación entre el agua y el ser humano,
relación que determina la ocupación del espacio,
el uso y manejo del elemento; así como la actividad
artística, lúdica y simbólica alrededor
del agua. En este eje se logra un conocimiento sobre las tecnologías,
usos, manejo, recolección y distribución, oficios
y profesiones relacionadas, expresiones artísticas,
tradiciones, mitos, ritos, leyendas, entre otros.
La
construcción de Yaku es un proceso permanente. Ofrecerá
contenidos, espacios y actividades dirigidos a informar y
cuestionar a la ciudadanía sobre la importancia del
elemento agua, y su rol en su cuidado y conservación.
OFERTA
CULTURAL
En
una primera fase la actividad cultural que se presenta en
Yaku hasta el 7 de mayo, incluye teatro y danza, los domingos
a las 11:30 (intercalándose las presentaciones, un
domingo teatro, el otro danza).
Para
recuperar la memoria histórica de los visitantes se
realizan recorridos teatralizados con personajes relacionados
con oficios del agua en la ciudad. A esto se junta la obra
"Agua y Vida para todos" de la Compañía
Nacional de Danza, que nos acerca a la ritualidad que genera
el agua en la dinámica social, tanto desde la cotidianidad,
como desde lo sagrado.
NUEVAS
SALAS
Al momento se están construyendo
dos salas Una que nos habla sobre el agua en el ámbito
público y otra en el privado e industrial.